La importancia del ejercicio
Muévete hoy para vivir mejor mañana
Mejora la salud mental
En el cerebro humano existen alrededor de 86 mil millones de neuronas que se comunican mediante neurotransmisores, sustancias químicas que regulan funciones como el estado de ánimo, el sueño, la memoria y el apetito.
Diversos estudios muestran que niveles bajos de neurotransmisores como el glutamato y el GABA están relacionados con la depresión. Investigaciones publicadas en The Journal of Neuroscience indican que el ejercicio moderado aumenta estos neurotransmisores, fortaleciendo la resiliencia mental y la capacidad para enfrentar desafíos emocionales.
Alivia el estrés
Cuando estás bajo estrés, tu cuerpo libera cortisol, una hormona que resulta útil en situaciones de peligro. Sin embargo, cuando el estrés es constante —como suele ocurrir en la vida cotidiana— niveles elevados de cortisol pueden provocar problemas como hipertensión, diabetes y enfermedades cardiovasculares.
El ejercicio ayuda a regular esta respuesta fisiológica, permitiendo que el cerebro gestione mejor el cortisol y lo libere únicamente cuando es realmente necesario.
Ayuda a envejecer mejor
Un estudio realizado por la Universidad de Illinois encontró que adultos mayores físicamente activos presentan mayor volumen cerebral que aquellos con estilos de vida sedentarios.
Personas entre 60 y 79 años que realizaron ejercicio aeróbico durante seis meses mostraron un aumento significativo en el tamaño del hipocampo, una región clave para la memoria y el aprendizaje.
Hacer ejercicio no necesariamente te vuelve más inteligente, pero sí ayuda a conservar recuerdos, mantener funciones cognitivas y retrasar el deterioro asociado con la edad.
¿Cómo funciona el ejercicio en el cerebro?
Aunque aún se continúa investigando este proceso, algunos de los factores que explican estos beneficios incluyen:
- Mayor flujo sanguíneo hacia el cerebro.
- Liberación de hormonas de crecimiento.
- Mejor desarrollo de los vasos sanguíneos cerebrales.
Desde 1999 se sabe que el ejercicio aeróbico estimula la liberación del BDNF, una proteína que favorece la neurogénesis, es decir, la creación de nuevas neuronas.
Además, en 2012 se descubrió la irisina, una hormona activada por el ejercicio que contribuye a:
- Mantener un peso saludable.
- Mejorar la cognición.
- Retrasar el envejecimiento cerebral.
Conclusión
El ejercicio no solo fortalece el cuerpo, también es una herramienta fundamental para cuidar la salud mental y cerebral. Practicar actividad física de forma regular ayuda a reducir el estrés, mejorar el estado de ánimo y preservar la memoria y las funciones cognitivas con el paso del tiempo.
Gracias a los cambios positivos que provoca en el cerebro —como la liberación de neurotransmisores y hormonas beneficiosas— el ejercicio se convierte en un aliado clave para vivir con mayor equilibrio, energía y bienestar.
Moverse hoy es invertir en una mejor calidad de vida mañana.
En SESANA promovemos hábitos sostenibles que integran nutrición, movimiento y bienestar para ayudarte a mejorar tu salud de forma equilibrada y duradera.
